Fue un 11 de marzo, justo un año después de la masacre de los trenes de Atocha del 11-M de 2004, cuando el entonces consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela, cesó a Luis Montes, el coordinador de urgencias del Hospital de Leganés, basándose en un anónimo que denunciaba 400 muertes por sedaciones irregulares en urgencias: No hay piedad ni estamos hablando de eutanasia activa ni de ayuda al suicidio, se trata de homicidios decía la carta.
A pesar de que el número dos de Sanidad comunicó al consejero que esa denuncia ya había sido investigada y cerrada años atrás, Lamela decidió seguir adelante, designó una comisión investigadora y llevó el asunto a los tribunales. Tres años después, en enero de 2008, los juzgados cerraban el caso Leganés y exoneraban a Montes y sus colaboradores, determinando que no hubo mala práxis médica”.
Desde entonces el doctor Montes ha luchado por restablecer su buen nombre con querellas contra los locutores, periodistas, tertulianos y políticos que se sumaron a la propagación del bulo con insultos y descalificaciones. Le llamaron asesino, terminador, doctor muerte. Ahora le toca declarar a quien puso todo en marcha, el ex consejero Lamela imputado por denuncia falsa.
Noticias Cuatro han elaborado un programa especial en el que repasan el caso desde sus antecedentes, en el año 2000, cuando Montes es nombrado coordinador de urgencias, hasta la actualidad cuando se ha desmantelado el equipo de Montes y el de los médicos que pusieron en marcha en 1987 el Hospital de Leganés y lo llevaron a convertirse en un referente de la sanidad pública madrileña.
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